Mar
12

Testigos de Cristo

Este grupo nace con el anhelo de seguir creciendo bajo la protección de nuestra querida MATER. Por ciertos motivos hacia el año 2005 nos encontrábamos sin grupos de vida y sentíamos la necesidad de volver a caminar hacia nuestra Santidad, por esto decidimos formar un nuevo grupo de hermanos realmente comprometidos con Schoenstatt y asi con la Iglesia.
De esta manera Juan Levraux, Santiago Luti, Gonzalo Crespo, Gonzalo Brizuela, Leonardo Galanti y quien relata, iniciamos un camino repleto de bendiciones.

Rápidamente entramos en confianza ya que habíamos compartido experiencias y sueños en nuestra JM. Viendo el tiempo complicado en que se encontraba la Iglesia, (había fallecido Juan Pablo II), decidimos comenzar un profundo estudio de temas de Doctrina Social de la Iglesia, pero quizás la Mater tenia otros planes apara nosotros.
Una idea loca pero llena de ideales comenzaba a surgir de nuestros corazones!!!
¿Y si nos preparamos para Sellar Poder en Blanco? ¿Sellar que? Le preguntamos a Gon Crespo!
Gonzalo respondió es el paso que le sigue a la Alianza de Amor, es entregarse por completo a la voluntad de Dios. Con muchas dudas y miedos, sabiendo el grado de responsabilidad pero el profundo amor que nos tiene Dios, decidimos comenzar una nueva preparación.
“Si Padre, nuestra entrega filial a Dios”, solo el titulo del libro que nos servia de guía nos daba una idea de lo difícil de emprender este nuevo camino.

Con nuestra preparación recibimos una gracia increíble, Dhanabal Raja, proveniente de la India, en ese momento seminarista de los Padres de Schoenstatt (Hoy Padre) decidió acompañarnos y sellar junto a nosotros Poder en Blanco. Así es que en un día de la MATER, 8 de Diciembre de 2005 sellamos nuestra Entrega a Dios Padre, todos juntos en el Santuario de la Vida y la Esperanza, le confiamos nuestras Vidas para que Él hiciera su voluntad en nosotros.

El nombre “Testigos de Cristo” surgió de nuestras ansias de poder dar Testimonio Vivo de Él (anhelo tras dar en varias ocasiones el retiro para jóvenes secundarios “Testimonios de Vida”). Considerándonos Testigos de Cristo podríamos llegar a nuestro ideal, pues solo siendo Testigo se puede dar Testimonio.

Gracias a mucho tiempo de discernimiento también pudimos formular nuestro ideal de Grupo, que pretende marcarnos el camino hacia nuestro ideal comunitario: “Firmes al Pie del Santuario, con Cristo hacia la Santidad, viviendo la Voluntad del Padre, para la construcción del Reino”.

Luego de una primera etapa de grandes regalos, llega seguramente el regalo mas lindo que un grupo de Schoenstatt puede tener. Juan Levraux se decidía por completo a seguir a Jesús de una manera radical de acuerdo al descubrimiento de su vocación, ser Sacerdote.
De esta manera en Febrero de 2006 Juan viaja a Paraguay (Tuparenda) con su sueño de poder entrar a la Comundad de Los Padres y así entregarse por completo a Dios.

Luego seguimos preparándonos y decidimos conocer más a fondo nuestros orígenes como JM, es por esto que nos introducimos en la Vida de nuestros primeros congregantes y de nuestro Fundador, Padre J. Kentenich, con ayuda del libro “Bajo la Protección de María”.

Nuestra profunda amistad con el Padre Martín Gómez, hasta hace un tiempo asesor de la JM secundaria, quien partió hacia Roma para profundizar sus estudios de Biblia, nos familiarizó sobre el sueño de fundar Schoenstatt en la Ciudad de la Iglesia. Con esto comienza una nueva etapa en nuestro grupo dado que Gonzalo Crespo y Santiago Luti decidieron viajar a Roma y entregar un año de sus vidas para Schoenstatt y para la Iglesia.


Antes de su partida se unió integrante mas, Guido Rubio, perteneciente a la JM y que desde hacia muchos años que se encontraba sin grupo de Vida pero que vivía nuestro mismo camino también habiendo sellado Poder en Blanco.

Nuestro Grupo hoy en día se ve aparentemente debilitado con solo 3 miembros pero tiene una gran Vida gracias a las entregas realizadas por mis hermanos de grupo que son pilares en mi vida y que siento que Dios me ama tanto que los a puesto en mi camino como ejemplo de camino hacia la Santidad a la que todos estamos llamados.

Escrito por Franco Di Yorio.

fbPixel