Feb
26

GM, la Misión de todos los días


En la siguiente sección decidimos presentar una serie de artículos en la cual cada de los autores nos presentará una perspectiva particular sobre un mismo hecho, sobre una misma vivencia, sobre algo tan único como fue GM6; ya que consideramos de suma importancia que miembros de nuestra Rama o tal vez futuros miembros puedan plasmar de manera sumamente original como vivió un JM la prescencia tan viva y real de Dios en la última misión en la ciudad de Deán Funes.

En el primer artículo de nuestra sección presentamos una visión de un miembro de nuestra JM, Nico Crim, la cual nos presenta una fuerte conciencia de misión haciendonos reflexionar sobre dos pilares de GM, la fuerte y hermosa vida de oración y el hecho de ser instrumentos.

 

Cuando me preguntaron que era GM para mi se me vino a la mente la primer misa en el CPK, todos vestidos de blanco, con rostros iluminados, llenos de alegría, pero al mismo tiempo invadidos por el temor de no saber que es lo que Dios nos depararía en Deán Funes. Al finalizar la misa en cierto modo empezaba a entender el verdadero sentido de la misión, recordando el evangelio… “Como el Padre me envió, también yo os envío. Dicho esto, sopló sobre ellos y les dijo: «Recibid el Espíritu Santo (Jn, 20, 21-22)”.

Cada momento en GM es diferente, cada instante te puede sorprender, una charla, un niño, una madre, un vecino, una adoración, una misa, un rosario, un sacerdote, un amigo. Para poder entender como Dios se nos quiere manifestar, las llamadas voces del tiempo (P. Kentenich), hay que disponer nuestros sentidos a los ojos del Señor. Una misión está llena de mística, que se vive en ese momento, en ese lugar, con esas personas, único e irrepetible. Quizás la charla más insignificante puede cambiar tu vida o la de alguien. La casa más abandonada puede ser de quien mas necesita que pases a visitarlo. El rostro mas curtido puede ser quien te de la mejor lección. El niño más inocente puede ser quien mas te refleje a Cristo. A la misión se va con bien abierto para encontrar a Dios en cada momento.

nico_crim

Cuando llegamos recuerdo la expectativa que sentía por empezar esa misma tarde a tocar puerta por puerta, pero sin duda que aún faltaba lo mas importante, conocer el manantial de vida de los Gálatas, su Santuario Comunidad. Lugar bello, lleno de mística y gracia Divina, que nos envolvía el alma al entrar.

La verdadera fuente de vida de una misión es sin duda la oración. En esos 9 días comprendes la importancia que tiene cada momento en el Santuario. No se puede regalar aquello que no tenemos. Uno se siente tan feliz que me recuerda aquel pasaje del Evangelio que dice… “Y se transfiguró delante de ellos, y sus vestidos se volvieron resplandecientes, muy blancos, tanto que ningún batanero en la tierra sería capaz de blanquearlos de ese modo. Se les aparecieron Elías y Moisés, y conversaban con Jesús. Toma la palabra Pedro y dice a Jesús: «Maestro, ¡Que bien estamos aquí! Hagamos tres carpas, una para ti, otra para Moisés y otra para Elías» (Mc 9,3-5)”. Uno quiere quedarse en ese ambiente de oración y encuentro con Cristo, pero nuestra tarea esta en cada persona que visitemos, para poder llevar esa luz blanca resplandeciente a cada hogar.

Una de las bendiciones más grandes que tuve en la misión fue sentirme una vez mas instrumento de Maria. Saber que te usa para llegar a tantas personas, que cada palabra que decís puede estar cambiando el rumbo de vida de alguien. Somos herramientas de Maria para que ella pueda llegar a personas que necesitan de la presencia de Dios en sus vidas.

Hay que ser concientes que Dios no sólo está presente en los 9 días de misión, sino que por el contrario nuestra misión con Cristo y la Mater dura los 365 días del año. Nuestra misión como cristianos de llevar el Evangelio a otras personas debe ser algo diario, en el trabajo, en la facultad, en nuestra familia, en nuestros grupos de vida, en nuestros amigos, etc.

Gracias GM por regalarme 9 días de Cristo, 9 días de amistad, 9 días de alegría, 9 días de entrega, 9 días de fe, 9 días de Santuario, 9 días con la Mater, 9 días de plenitud, 9 días de reflexión, 9 días de amor, 9 días de misión…

Escrito por Nico Crim.

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