Sep
11

Segundo congreso misionero

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Hace ya algunas semanas se llevo a cabo el segundo congreso misionero de Schoenstatt, en el colegio María Nazareth, donde aproximadamente unos 90 jóvenes, representantes de las más de diez misiones que se están llevando a cabo a lo largo de Sudamérica tuvieron la oportunidad de compartir dentro de un ambiente de misión, su sueños apostólicos.

En el congreso se busco trabajar de manera profunda ciertos temas como:

-La importancia de la conciencia misionera (alma de nuestro grupo misionero), poniendo como ejemplo la vida de Don Joao, un hombre que supo captar la escencia de Schoenstatt.

-La espiritualidad de nuestros grupos misioneros, buscando poner como centro de la misión a nuestro Santuario y con el nuevo desafío de profundizar más nuestros conocimientos del  Padre Kentenich.

-La campaña del rosario, el sueño de llevar a María a los hogares; teniendo presente que es ella quien desde el santuario será la respuesta para nuestra Argentina.

Por otro lado, también se aprovecho para buscar puntos en común, compartir opiniones, sueños y experiencias. Fue en estos momentos donde se ideo un “rito” estándar para todos nuestros santuarios misioneros, y se propuso idear un gesto concreto con el cual podamos tener siempre presentes las distintas misiones que se están llevando a cavo en distintos lugares a lo largo del año.

Personalmente creo que el Congreso Misionero es una increíble oportunidad no solo de vernos las caras, sino también poder tener claro en que esta cada grupo misionero, compartir vida y encendernos mutuamente. Saber que como GM, hay muchas misiones que están abriendo caminos nuevos a María para que sea ella la verdadera Reina. Y de esta manera seguir siendo eslabones de esta gran cadena que hace 2000 años comenzó Cristo. “Como el Padre me envió, también yo os envío (Jn, 20, 21-22)”.

El próximo punto de encuentro será Tucumán, están las expectativas de que sea una excelente oportunidad para continuar trabajando en nuestra corriente apostólica, que sin duda es la respuesta para el siglo XXI.

Escrito por Mateo Mendez.

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