El reto de vencer al tiempo - La Nación (canchallena.com)
Cuando escuché que Schumy volvía me dió mucha alegría y me impactó bastante. Que increíble la capacidad de asumir desafíos y de desafiarse... Me pregunto que pasa con nuestros pequeños y grandes desafíos! Schumacher sin duda deja una marca en la historia porque aprendió a jugarse!
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Por Roberto Berasategui http://www.canchallena.com/1156583-el-reto-de-vencer-al-tiempo
El básquetbol tiene sus paradigmas, con la mayor figura en Michael Jordan, que se retiró en 1993, en 1999 y finalmente en 2003. La primera vez que abandonó la actividad fue tras el asesinato de su padre. "Ya no tengo retos", confesó. Sin embargo, volvió y le brindó a Chicago Bulls los mejores momentos de la historia, con seis anillos, hasta 2001. Dos temporadas después, jugó para los Washington Wizards. El talento se manifestaba, pero aquellos saltos que lo rebautizaron como "Air Jordan" ya no tenían el mismo despegue. Tras asombrar con su habilidad durante los años 80, Magic Johnson compartió el Dream Team en Barcelona 1992 con Jordan, pero ya sabía que era portador del virus HIV. Volvió en 1995, pero sintió ciertos rasgos de discriminación por su estado de salud y se retiró definitivamente. Si bien Schumacher es el disparador de los ejemplos, el caso de Niki Lauda asombró al mundo entero. El piloto austríaco, que había sido campeón de Fórmula 1 en 1975, sufrió graves quemaduras durante el GP de Alemania de 1976, en Nürburgring. A tal punto que un sacerdote le dio la extremaunción. Sin embargo se recuperó y ganó nuevamente la corona en 1977. Se retiró, tras diferencias con Ferrari y con la categoría, y regresó en los años 80, volviendo a coronarse como el mejor en 1984. Una historia singular. El boxeo suele brindar casos más extremos, porque a veces la necesidad económica obliga a grandes leyendas a volver al cuadrilátero. Mike Tyson es el reflejo de esa necesidad. La estrella del knock out de Brooklyn, imbatible, padeció entre 1991 y 1996 la falta de boxeo profesional, ya que estaba cumpliendo en la cárcel el castigo por la acusación de violación. En su promocionado regreso, ante Evander Holyfield, su irracional reacción de morder la oreja del rival marcó el fin de su extraordinaria carrera. En 1999 recuperó la licencia, pero no aquellos golpes históricos. Con cara de bueno y un talento insuperable, Ray Sugar Leonard volvió en 1987, cinco años después de su retiro, para destronar al sensacional Marvin "Maravilla" Hagler. Ese año Leonard no acaparó toda la atención, porque también reapareció, tras una década de inactividad, George Foreman. Eso no fue lo único del gran monarca de los pesados, ya que en 1994 se convirtió en el campeón más veterano, con 45 años. Otros grandes no tuvieron una vuelta gloriosa: Joe Lewis (2 años sin boxear) no pudo con Rocky Marciano, en 1950; Muhammad Alí con Larry Holmes, en 1980, y el mismo Holmes ante Mike Tyson, en 1988. El gran nadador Mark Spitz, poseedor de 7 medallas doras en los Juegos Olímpicos de 1972, intentó competir en Barcelona 92, pero no pasó la clasificación. El genio del ajedrez Bobby Fischer, que ganó el título mundial en 1972, ante Boris Spassky, no se presentó en 1975, ante Anatoly Karpov. Recién en 1992, por una millonaria oferta, retó a Spassky y volvió a ganar, pero fue un match exhibición. En el tenis, Monica Seles volvió tras la feroz agresión que sufrió al ser apuñalada, en 1993 (ganó títulos pero no lució aquella precisión); Martina Hingis se despidió en 2002, volvió cuatro años después (fue N° 6 del mundo y ganó tres títulos) y apenas 16 meses más tarde dio positivo en un control de doping por cocaína, en Wimbledon 2007. En la Argentina, el deportista más emblemático es Diego Maradona, que en marzo de 1991 fue suspendido por 15 meses por doping, regresó en Sevilla y en un retorno cinematográfico volvió con la selección en el Mundial 94. Al dar positivo otra vez en el control, volvió a Boca, en 1995. Finalmente, en 1997 colgó los botines. El deporte abruma con historias. Las preguntas se multiplican en cada caso. Michael Schumacher se agrega a la lista de retirados que regresan. Sólo él, en su intimidad, sabe cuál es la respuesta a cada una de las preguntas que todos se hacen sobre su vuelta. Es imposible pensar como ellos. Son elegidos. Están por encima de la media de sus colegas. No porque sean mejores, sino porque a su talento se le agrega esa imperiosa necesidad de medirse y de ganar. La vida pasa por ahí y nada los detiene. Allí quizá radica gran parte de la diferencia. Hasta para desafiar al almanaque. |




