Carta Comunidad de Pila
Queridos misioneros:
Gracias!...
Cómo explicar todo lo que son para nuestra comunidad. Cómo explicar que Ustedes realmente reflejan en sus ojos a la Mater; que con sus lenguas hacen que nos hable la Mater; que por sus oídos dejan que nos escuche la Mater, y lo más maravilloso, que en sus corazones "late" la Mater, y en cada latido ELLA nos muestra el Amor del SEÑOR.
Se vino la primera Misión, aparecieron abrazados a la Mater, nos la mostraron, nos la enseñaron, lograron así, nuestro primer encuentro. Y vino el segundo año, debieron defender con Amor y tranquilidad el desconcierto de nuestra comunidad, para terminar el tercer año de esa "última" misión iluminándola a toda ella.
Pero esa LUZ en nosotros se fue apagando, quedaron pequeños destellos, y entre ellos, uno muy pequeño quería volver a encender.
... y llegó lo imposible!, vuelven a misionarnos.
Todo volvió a resplandecer, ese primer año le dieron fuerza a todas las lucecitas, encendieron nuevas, y lograron que se llevara a otro lugar.
Se vino el segundo año, la MEGA MISIÓN. Todas las puertas se golpearon, unos recibieron a la Mater tan profundamente que hasta decidieron que tenga un lugar en Pila. ... se fueron, acá las luces resplandecían, quemaban! ... Y se logró! ... La Mater tenía su Hogar.
Y ahí llegó el tercer año, la última, LA MISIÓN, aquella que nos ha dado toda la fuerza, la valentía, la esperanza, y nos ha hecho saber que si ese Lugar lo hacemos "UNICO", lo hacemos "VIVIR", y lo hacemos "MISIONERO", verdaderamente, después que se hayan ido, nuestra luminosidad no mermará.
Por todo esto y mucho más... GRACIAS!
Que de la mano de la Mater en sus vidas, puedan hacer que muchos vean realmente a DIOS.
Comunidad de Pila






